Si te mueves en la producción musical, habrás escuchado esta cifra hasta la saciedad:
“Para Spotify hay que masterizar a -14 LUFS”. Se ha repetido tanto que muchos lo ven como una regla técnica inamovible.
El problema es que no es una regla, no es un estándar de
mastering profesional y, en muchos casos, está arruinando la energía de grandes canciones.
Vamos a desmontar el mito y explicar qué está pasando realmente.

El error conceptual: ¿Qué son los -14 LUFS?
Spotify utiliza normalización de volumen. Esto significa que ajusta el nivel de reproducción de cada canción para que todas suenen a un volumen percibido similar.
Aquí está la clave que genera confusión:
- Spotify reproduce a -14 LUFS: Es el nivel al que el reproductor baja (o sube) el volumen tras analizar el archivo.
- Tú NO tienes que masterizar a -14 LUFS: No es una exigencia de subida ni un límite técnico.
Spotify no penaliza archivos que estén por encima de esa cifra. Solo mueve un fader digital.
¿Qué pasa si tu master está a -9 LUFS?
Si subes un tema potente a -9 LUFS (común en Pop, Rock o Trap), Spotify detecta que está más alto que su objetivo y baja el volumen en reproducción.
- No cambia la dinámica.
- No destruye el master.
- No suena peor.
Simplemente lo ajusta para que el usuario no tenga que tocar el mando de volumen.
El riesgo de masterizar a -14 LUFS
Para muchos estilos modernos, exportar a -14 LUFS buscando "complacer a la plataforma" implica:
- Menor densidad e impacto: Pierdes la cohesión que da un buen limitador trabajando en su punto dulce.
- Transitorios demasiado sueltos: El tema puede sonar "desarmado" frente a una referencia comercial.
- Invisibilidad fuera de Spotify: En plataformas sin normalización (o si el usuario la desactiva), tu canción sonará extremadamente floja comparada con el resto del mundo.
True Peak y Headroom: Lo que de verdad importa
En lugar de obsesionarte con un número de LUFS, en el estudio de mezcla y mastering nos fijamos en la salud real del audio:
True Peak (Pico Real): Asegúrate de dejar margen por debajo de 0 dBTP. Al convertir a formatos comprimidos como Ogg Vorbis o AAC, pueden aparecer picos que generen distorsión digital si no se deja ese margen.
Micro-dinámica (Crest Factor): Si el master está demasiado "aplastado", aunque Spotify lo normalice, sonará plano y fatigante.
Balance Tonal: Un exceso de graves engañará a los medidores de LUFS, haciendo que Spotify baje tu tema más de lo necesario.
Entonces… ¿a qué volumen exportar?
La respuesta honesta es:
Al volumen que le siente bien a la música.
En la práctica profesional actual:
Muchos masters comerciales están
entre -10 y -7 LUFS.
Spotify ajustará el volumen igualmente, pero la densidad y el impacto se mantendrán.
La pregunta no es el número, sino:
¿Está este master equilibrado y suena competitivo para su estilo?
Valores de LUFS en éxitos recientes (2024-2026)
Contrario al mito, la música comercial actual se masteriza buscando impacto y densidad, no niveles bajos. Aquí tienes el análisis de varios hits mundiales:
Sabrina Carpenter - "Espresso" (2024): ~ -7.5 LUFS.
Un estándar de Pop moderno: muy comprimido, con mucha pegada y presencia.
Bizarrap & Young Miko - "Bzrp Music Sessions, Vol. 58" (2024): ~ -6.5 LUFS.
En el género Urbano/Trap, el volumen es parte de la estética. El impacto del bombo y el bajo es prioritario.
Billie Eilish - "LUNCH" (2024): ~ -8.0 LUFS.
Incluso con su estética de "voces susurradas", el master es denso y competitivo.
The Weeknd - "Dancing In The Flames" (2024): ~ -7.2 LUFS.
Sintetizadores masivos que necesitan una gestión de ganancia muy agresiva para sonar grandes.
Bad Bunny - "HITS 2025/2026": ~ -6.0 a -7.0 LUFS.
El reggaetón de primer nivel sigue siendo uno de los géneros más altos de la plataforma.
Fontaines D.C. - "Starburster" (2024): ~ -8.5 LUFS.
En el Rock moderno, se mantiene algo más de dinámica, pero lejos de los -14 LUFS recomendados.
The Weeknd - "Dancing In The Flames"
¿Qué aprendemos de estos datos?
Nadie masteriza a -14 LUFS: Si estos ingenieros (que ganan Grammys) ignoran la recomendación, tú también deberías hacerlo.
Spotify baja el volumen de todos ellos: Spotify aplica entre 6 y 8 dB de reducción a estos temas en su modo normal. Sin embargo, suenan potentes y compactos porque están bien mezclados.
Conclusión
El mastering no consiste en acertar un valor en un medidor, sino en tomar decisiones sonoras que traduzcan la emoción del artista a cualquier sistema.
Un buen
servicio de mezcla y mastering se encarga de que, una vez que Spotify mueva su fader, tu música siga sonando profesional, grande y equilibrada.
En resumen:
- -14 LUFS es un objetivo de reproducción, no de exportación.
- Spotify normaliza, no re-masteriza ni aplica compresión extra.
- Prioriza el sonido sobre el número. Si suena bien, está bien.