Masterizar una canción puede parecer el último paso sencillo antes de publicar un tema. Subir volumen, poner un limitador y listo…
¿no?
La realidad es que el mastering es uno de los procesos más delicados de toda la producción musical. Muchos artistas que intentan masterizar una canción en casa acaban frustrados porque el resultado suena peor que antes o no se traduce bien fuera de su estudio.
En este artículo repasamos los errores más comunes al masterizar una canción en casa y por qué ocurren.
💡 Si tu canción ya está mezclada pero no termina de sonar “acabada”, el problema suele aparecer justo en esta fase.
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1. Masterizar sin que la mezcla esté realmente terminada
Este es, con diferencia, el
error más habitual.
Si la mezcla tiene problemas demasiado grandes de:
- balance
- frecuencias totalmente descontroladas
- voces muy mal integradas
- exceso enorme de graves o agudos
👉 El mastering va a convertirse en una lucha por arreglar estos problemas en vez de poder dedicarse a ensalzar la canción.Masterizar no debería servir simplemente para corregir una mezcla desastrosa, sino para mejorar lo que ya existe. Si algo molesta demasiado en mezcla, va a comprometer al mastering.
👉 En un estudio de mastering, uno de los primeros pasos es comprobar si la mezcla está realmente lista para esta fase.2. Usar el mastering solo para “subir volumen”
Otro error clásico al masterizar una canción es pensar que el objetivo es únicamente sonar más fuerte.
Cuando el volumen se convierte en la prioridad:
- Se pierde dinámica
- Aparecen distorsiones
- La canción se vuelve cansada
- Suena peor que otras, aunque parezca que está "alta"
El mastering busca que haya equilibrio, claridad y coherencia, y que sean compatibles con loudness, no simplemente loudness por sí solo.
Los temas comerciales suenan profesionales no simplemente porque estén más altos, sino porque al mismo tiempo tienen musicalidad.3. Abusar del limitador
El limitador es una herramienta útil, pero muy peligrosa si se usa sin experiencia.
Errores habituales:
- Reducir demasiados dB
- No detectar distorsión
- Fiarse solo de los números
El resultado suele ser una canción aplastada, sin aire ni emoción. Parte del proceso de aumentar el loudness de una canción debe recaer sobre compresión, ecualización, ecualización dinámica, etc., no únicamente sobre el limitador.
💡 En un estudio de mastering, el control del limitador se hace escuchando el impacto real en la música, no solo mirando medidores.4. Ecualizar sin una referencia clara
Ecualizar “a oído” sin referencias es otro fallo muy común al masterizar una canción en casa.
Sin referencias:
- se exageran graves o agudos
- se pierde naturalidad
- la canción no se traduce bien en otros sistemas
Comparar con canciones comerciales del mismo estilo es clave para no desorientarse.
5. Masterizar siempre en el mismo entorno de escucha
Muchos artistas masterizan escuchando solo:
- en auriculares
- en un único par de monitores
- en una habitación sin tratar
Esto hace que el resultado funcione solo en ese entorno, pero falle en coche, móvil, un club o altavoces pequeños.
El mastering necesita
traducirse a todos los soportes de escucha y todos los entornos.

6. Usar presets sin entender qué hacen
Los presets pueden servir como punto de partida cuando eres un principiante que está aprendiendo, pero no como solución automática.
Errores típicos:
- cargar un preset
- no ajustar nada
- asumir que “ya está masterizado”
Cada canción necesita decisiones específicas. Lo que funciona en un tema puede estropear completamente otro.
7. No descansar el oído antes de masterizar
Intentar masterizar una canción justo después de mezclarla suele llevar a malas decisiones.
Después de horas escuchando el mismo tema:
- el oído se acostumbra
- se pierde objetividad
- se compensan problemas que no existen
El mastering requiere oído fresco, porque al final si no acabas luchando contra tu propia fatiga auditiva y mental e intentando corregir problemas que sólo existen en tu cabeza.
👉 Por eso un estudio de mastering aporta una escucha externa y objetiva, algo muy difícil de conseguir en casa.8. Pensar que el mastering es solo un proceso técnico
Uno de los errores más invisibles.
Masterizar una canción no es solo:
- cumplir números
- alcanzar un LUFS concreto
- aplicar una cadena de plugins
Es tomar decisiones
musicales para que la canción funcione como un todo y se sostenga frente a otras producciones.
Entonces… ¿merece la pena masterizar una canción en casa?
Depende del objetivo.Para aprender o hacer demos: sí.
Para publicar una canción y competir en plataformas: no.
Muchos artistas llegan al mastering casero y sienten que “algo no encaja”, aunque no sepan exactamente qué. Ese momento es muy común… y también suele ser el punto en el que una escucha profesional marca la diferencia.
👉 Si quieres que tu canción suene sólida, equilibrada y lista para publicar, contrata nuestra masterización online.